Cada reserva, tarifa y cargo en un mismo lugar.
El PMS de Leonbee cubre toda la estancia: consulta, reserva, llegada, consumo interno, salida e informes. Como el restaurante, el spa y las excursiones funcionan en la misma plataforma, la cuenta está completa antes de que el huésped llegue a recepción.
Ver los informes →Seis cosas que recepción usa en cada turno.
Nada de esto es un módulo añadido. Es una aplicación con un solo acceso.
Disponibilidad, precio y restricciones en la misma vista. Arrastre para mover, tire para alargar.
Temporadas, festivos, planes tarifarios, ocupación y precios de niños: definidos una vez, heredados por categoría.
Las reservas OTA llegan mapeadas y con precio, con la comisión registrada.
Estado de la habitación desde la planta, incidencias en un toque, hojas por camarera.
Estancias, consumo en los puntos de venta, alergias y preferencias en una ficha.
Todos los consumos en una factura, cerrada por un cierre que cuadra.
Una rejilla para disponibilidad, precio y restricciones.
Temporadas, planes tarifarios, precio por ocupación y tramos de edad se definen una vez por categoría y los demás los heredan. El verificador de precio muestra exactamente cómo se ha formado la tarifa de la noche.
Abra cualquier noche de la reserva y vea la cadena: temporada, festivo, plan, fin de semana, ocupación, régimen, impuestos, redondeo.
Fije la categoría maestra y deje que el resto la siga a +20 %, o cambie una sola categoría para una sola temporada.
Estancia mínima, cerrado a la llegada y cierre de ventas están en la rejilla, no en otra pantalla.
Inventario en las OTA que coincide con la realidad.
Las reservas entran como reservas normales, asignadas al tipo de habitación, tarifa y régimen correctos, con la comisión ya registrada. Las tarifas y la disponibilidad salen en el momento en que las cambia.
- Mapeo de tipo de habitación y plan tarifario por canal
- Cierre de ventas y estancia mínima enviados desde la misma rejilla
- Comisión registrada por reserva y visible en el informe
La planta y recepción ven el mismo estado de habitación.
Una habitación marcada como limpia queda disponible al instante para recepción, y cualquier avería se convierte en incidencia con un toque. Las camareras trabajan desde el móvil; las gobernantas ven toda la planta.
Un clic, una factura completa.
En la salida el recepcionista revisa una sola pantalla: sin llamadas a los puntos de venta, sin líneas que falten, sin volver a teclear. Divida por huésped, por empresa o por forma de pago, con la fiscalización resuelta donde es obligatoria.
Los correos del huésped se convierten en tareas, no en otra bandeja.
El sistema lee la petición, propone departamento, habitación y plazo, y redacta la respuesta. El personal confirma; el sistema escribe.
«Nuestro vuelo aterriza a las 23:40, llegaremos al hotel sobre la una de la madrugada. ¿Podrían preparar además una cuna para el bebé y una mesa para cuatro a las 20:00 del día siguiente?»
a.weber@… · Weber, llega el 16 de marzo